Dos puntos de partida diferentes
Quien ya posee un molde debe aclarar su propiedad, ubicación, la pieza, el material, las cantidades y el objetivo de la transferencia. Quien desarrolla un nuevo producto parte, en cambio, de la función, los requisitos, los volúmenes y la madurez del proyecto.
Separar los dos recorridos evita solicitudes genéricas y ayuda a identificar con rapidez la información pendiente.
La evaluación precede a la oferta
Los plazos, los costes y la capacidad no pueden comprometerse únicamente sobre la base de una descripción general. El primer resultado útil es determinar si puede existir una adecuación técnica y qué análisis adicional es necesario.
Intercambio técnico controlado
Los planos, las fotografías y los documentos confidenciales no son necesarios en la primera solicitud. Pueden compartirse posteriormente, si resultan útiles, a través de un canal y dentro de un alcance acordados.

